San Lorenzo dese\xf3 ardientemente acompa\xf1ar al Papa Sixto II en su martirio. Seg\xfan cuenta San Le\xf3n Magno, recibi\xf3 del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, y \xe9l, gastando todo el dinero antes en caridad, le present\xf3 a los pobres, diciendo que eran ellos el mayor tesoro de la Iglesia.
\nPor la fe de Cristo, tres d\xedas m\xe1s tarde super\xf3 el tormento del fuego, y el instrumento de tortura se convirti\xf3 en distintivo de su martirio.