En Montreal, San Andr\xe9 Bessette, religioso de la Congregaci\xf3n de la Santa Cruz, trabaj\xf3 incansablemente en la construcci\xf3n del insigne santuario dedicado a san Jos\xe9 que se alza en aquella ciudad. Fue un ejemplo de caridad incansable, amor a San Jos\xe9 y entrega absoluta a los dem\xe1s. Mostrando, a\xfan en su vejez, un rostro joven de la Iglesia.