En la antigua provincia romana de N\xf3rico, en las riberas del Danubio, San Severino, presb\xedtero y monje, con su don de profec\xeda, defendi\xf3 a los pueblos, aplac\xf3 a los violentos, convirti\xf3 a los infieles, fund\xf3 monasterios e imparti\xf3 instrucci\xf3n religiosa a los que la necesitaban. Sus ojos siempre \xa0estuvieron puestos en el Se\xf1or y en hacer de su vida una alabanza a \xc9l.