En Cesarea de Palestina, San Procopio, m\xe1rtir en tiempo del emperador Diocleciano, fue conducido desde la ciudad de Scyt\xf3polis a Cesarea, donde, por manifestar audazmente su fe, fue inmediatamente decapitado por el juez Fabiano. Procopio sirvi\xf3 de ejemplo para muchos otros m\xe1rtires y cristianos perseguidos.