Wilfrid fue un monje en Inglaterra quien al llegar a Roma, el Papa san Gregorio II lo orden\xf3 Obispo y cambi\xf3 su nombre de pila por el de Bonifacio, envi\xe1ndolo despu\xe9s a Germania para anunciar la de de Cristo a aquellos, pueblos donde logr\xf3 ganar para la religi\xf3n cristiana a mucha gente. Consum\xf3 su martirio al ser asesinado por unos paganos de un golpe con una espada en su cabeza, parti\xe9ndola en dos. Se le ha venerado como a un gran santo.