Andr\xe9s Bobola SJ se esforz\xf3 activamente por la uni\xf3n de los cristianos hasta que, habiendo sido capturado por unos soldados cosacos, durante la rebeli\xf3n de Jmelnytsky, con su sangre dio gustosamente el supremo testimonio de la fe, muriendo en 1657. En los procesos de la Sagrada Congregaci\xf3n, en Roma, se atestigu\xf3 m\xe1s tarde que no hab\xeda memoria en la historia de la Iglesia de un martirio m\xe1s despiadado y cruel que el de San Andr\xe9s B\xf3bola.