Aquel indigente me mir\xf3, y yo s\xf3lo le dej\xe9 unas cuantas monedas del color de las palabras.
Trat\xe9 de resguardarlo de la escarcha junto a aquella farola desgranada, agradecido, me dio unos cuantos tesoros que ten\xeda dentro de su chaqueta desgastada, la foto de su madre, y de aquella enamorada, que lo dej\xf3 un d\xeda, porque quiso volar y no la dejaban.